POR  ÚLTIMA VEZ

el sol aquella jornada,
apenado amanecía,
y como no estarlo
si nunca retornaría avivar aquel lugar,
las nubes lamentos desaguaron,
las vegas y las salinas
como  nunca habían producido,
los pobladores se sorprendian,
se estaban despidiendo,
adios CONCORDIA,
en el cielo nos veremos,
los chiquillos lloraban,
la multitud gritaba,
y algunos más a dios se encomendaban,
tristeza y dolor
dejar todo sin pudor,
las tejas crujian,
las vigas rechinaban,
la última  misa se celebraba,
todos los feligreses tenian el alma
tan blanca como la ostia
de la primera misa,
y es que rezaron por meses
pidiendo al creador con creces
que el nuevo lugar se dieran las mieles
PIEDAD SEÑOR DE LA MISERICORDIA
la muchedumbre gritaba,
!cuanta tradición en aquellas banquetas empedradas¡
en aquellas paredes ahumadas
por el candil del petroleo,
cuantos amores, y días sin sabores
quedaban bajo las aguas enterradas,
ya nunca más volverian a tomar agua de la posita
tampoco bañarse en rancho mono
la procesión dió inicio,
atras quedan las suplicas
el viento, el bullicio
el  aliento, las voces
los fieles difuntos,
el agua empieza a tomar su lugar
todo se ha consumado,
que DIOS se apiade de nosotros

José Luis Samayoa Ocampo